Niko Kazantzakis
ISBN 950-724-714-9
Kazantzakis nos regala una hermosa novela sobre la vida y los preciosos momentos que se nos pueden ir entre los dedos cuando decidimos no disfrutar al máximo de ella con todas las cosas que trae consigo, venga lo que venga.
Zorba es un hombre de edad avanzada que aún conserva su corazón con una avidez intensa por conocer, por disfrutar y por aprender. Se queda boquiabierto al mirar el mar, como si fuera la primera vez que lo viera. Se embelesa al escuchar un ruiseñor. Zorba no se deja encadenar por prejuicios o creencias, él tiene su propia creencia y es la de ser él mismo.
La novela es relatada por un amigo de Zorba a quien Zorba enseña a vivir a pesar de estar ya en sus cuarenta años.
Kazantzakis nos deja por boca de Zorba muchas ideas y frases sobre las que creo necesitamos reflexionar una y otra vez, ideas que cambian la perspectiva que tenemos de las cosas. Por ejemplo
- vale la pena vivir la vida como si fuésemos a morir mañana … ¿o más bien vale vivirla como si nunca fuésemos a morir?
- todo tiene su tiempo y el apresurar el tiempo natural trae consecuencias fatales
Zorba nos deja también reflexiones sobre los salvajismos que suelen hacerse en nombre de la patria, porque en realidad antes que las nacionalidades está el ser humano. Todos tenemos necesidades similares, todos llegamos cansados a casa después de un día intenso, todos tenemos miedos y pasiones, etc.
Zorba también comenta sobre el hipócrita, que durante el día se dedica a la matanza y a la destrucción, pero en la noche se pone sus hábitos, y sin que esta doble vida tenga un impacto en la conciencia del hombre.
En fin, aquí tenemos una novela que habla de cómo un hombre vió la vida y del sentido que ésta tuvo para él. Una novela llena de reflexiones y la historia de una persona cuya vida es transformada por un Zorba.