Alexander Lernet-Holenia
El Estandarte
ISBN 968-6285-44-X
Herbert Menis es un oficial de caballería del Ejército Austro-Húngaro que se presenta en Octubre de 1918 ante el comando del Ejército, precisamente cuando el Ejército Búlgaro es desbaratado y el Ejército Austro-Húngaro debe de distribuirse también para cubrir lo mejor posible los frentes que aquél defendiera. Se presenta en Belgrado y en esa misma noche con mucho atrevimiento se presenta ante la misma archiduquesa María Antonia, una duquesa y la hija de un Industrial, Resa, de quien se hubo enamorado desde haberla visto. En el palco de la ópera, a punto de ser humillado por oficiales austríacos, un oficial alemán llamado Bottenlauben, asignado temporalmente a apoyar al Ejército Austro-Húngaro, salva el momento al tratar con amabilidad a Menis. Pero su misma acción tiene la consecuencia de que se le asigne a un batallón que de acuerdo a la archiduquesa debería de hallarse lo más lejos posible de Resa Lang, quien era su protegida.
A la par de esta historia amorosa se desarrolla una con una intensidad sicológica mucho más fuerte y trascendental. Apenas Menis llega al frente se encuentra con que el Ejército Austro-Húngaro se halla en crisis, con las tropas rebelándose en grupos tan grandes que es imposible que los oficiales mantengan el control sobre ellas. Un incipiente sentimiento de nacionalismo ha dejado atrás el sentimiento de pertenencia a la Corona y a la filelidad que todas las tropas hubieron hecho al Emperador. De este modo cada nacionalidad actual que componía el Imperio comienza a ver por sí misma, dejando desbandado y totalmente vulnerable al Ejército Austo-Húngaro cuando las fuerzas Aliadas llegan.
Sin embargo aún hay fidelidad entre algunos militares, entre ellos Bottenlauben, Menis, Somerset, Antón, Anschütz y un puñado de Austríacos que hacen lo posible por reorganizarse y defender al Emperador. Menis es el abanderado del regimiento por lo que tiene la tarea especial de proteger el Estandarte que le ha sido confiado por el Emperador. Un Emperador falto de carácter y que ha resultado indigno de tal fidelidad, sin embargo el juramento de fidelidad al Emperador fue dado y debe de cumplirse a toda costa.
El fin del Imperio Austro-Húngaro fue una calamidad a la cual muchos no pudieron adaptarse, mientras que otros asimilaron con tal facilidad como si se tratase de un Año Nuevo. Lernet-Holenia junto con otros escritores de la época narran la dificultad de este proceso así como las consecuencias de la derrota, que oficializándose en el Salón de los Espejos de Versalles, no hace más que sentar las bases para la catástrofe brutal y terrible que 20 años después destruiría a Europa.
El Estandarte, junto con El barón Baggé y Marte en Aries son mis novelas favoritas de Alexander Lernet-Holenia.